Esta Calenda la encabezan las marmotas que es un farol esférico cubierto de tela, seguidas de los gigantes y las chinas oaxaqueñas, mujeres de la ciudad portando canastas enfloradas acompañadas de su banda de música y los coheteros; le siguen las demás delegaciones, cada una de ellas precedida de la música propia de su región.
Ese mismo sábado por la mañana, se realiza en un espacio del Centro Histórico, la elección de la representante de la Diosa Centéotl que presidirá las fiestas. En ese acto contienden una aspirante de cada delegación.
En este certamen no se busca elegir a la más bella o a la más suntuosamente ataviada, sino a la más representativa y conocedora de la tradición de su pueblo.
Por la noche del sábado se presenta el Bani Stui Gulal que significa repetición de l antigüedad, que es una representación de la historia de los Lunes del Cerro en sus diferentes épocas.
Por la noche del domingo, en el mismo auditorio tiene lugar la representación de la Leyenda de la Princesa Donají, hija del rey zapoteca Cosijoeza y de la princesa mexica Coyolicatzin.
El lunes a las cinco de la mañana, los Chirimiteros de los Valles Centrales, tocan Las Mañanitas con pitos, tambores y chirimías, mientras la gente empieza a llegar al cerro, en donde toman un suculento almuerzo oaxaqueño, antes de entrar al auditorio en el que la marimba y los chirimiteros ofrecen una audición previa a los asistentes.
A las diez de la mañana y 5 de la tarde da inicio la Guelaguetza.
Entre el primer lunes y su octava tienen lugar diversas actividades tales como muestras gastronómicas, artesanales, deportivas, representaciones costumbristas de las más diversas comunidades del estado, así como exposiciones, conciertos, la Feria del Mezcal y otra serie de eventos de trascendencia cultural organizados por las instituciones que difunden la cultura y el deporte de Oaxaca en todas sus manifestaciones.
En la "octava" o segundo Lunes del Cerro, se repiten la Calenda de Delegaciones, el Bani Stui Gulal, la Guelaguetza y la Leyenda de la Princesa Donají.
En las Fiestas de los Lunes del Cerro se vuelca el entusiasmo popular por continuar con las antiguas tradiciones.