REFLEXIONES ITINERANTES. FEBRERO 2, 2010
Armando Diosdado
2 de febrero 2010
“Solo es posible avanzar cuando se mira lejos
solo cabe progresar cuando se piensa en grande.”
José Ortega y Gasset
Como hace seis años, Oaxaca es de nueva cuenta la joya de la corona que buscarán panistas y perredistas. Es interesante observar el viraje que los comportamientos que unos y otros han tenido, desde que se están consolidando las coaliciones en los estados que tendrán elecciones este año. Sin embargo, y haciendo a un lado la situación política, con mucha preocupación hemos visto que no existe nada en las coaliciones, que nos indiquen que tienen un plan estratégico para los jóvenes. La apuesta, lisa y llana, es unirse y vencer para tener el poder.
No vemos cuadros juveniles dentro de ninguno de los partidos coaligados, que sean representantes verdaderos de las necesidades y problemas que como sector vivimos. Es mas, la realidad que los pocos jóvenes que están en esos tres partidos políticos tienen sobre temas de juventud es muy distante a la realidad; evidente es la realidad: nunca se ha visto una campaña, ya no digamos de promoción de valores o de acceso a información sobre temas de interés de jóvenes; mucho menos de afiliación, de promoción de sus plataformas políticas, de lo que piensan de los problemas de salud, de educación, de participación ciudadana, etc.
No es posible aspirar a gobernar un estado, que en su composición poblacional, es mayoritariamente joven, sin un programa estratégico que abarque las principales necesidades y los problemas más amenazantes para nuestro sector. Por ejemplo: el Senador con licencia, Gabino Cué presentó su informe de actividades el 25 de enero, en un lujoso hotel del norte de la Ciudad. Detalladamente explicó no lo que hizo en un año de trabajo, si no lo que hizo desde 2006 hasta ese momento, en el área de empleo, seguridad pública, apoyo al campo, etc.
Lo curioso de todo ello, fue que en ningún momento hablo de la juventud, si no para referirse a las fórmulas tradicionales: “son el futuro de Oaxaca; debemos apoyarlos; debemos generarles empleo; debemos alejarlos de las drogas…”, pero no especificó como lograrlo. Eso sí, en la producción del video que promocionaba su informe, en donde el respondía preguntas hechas “espontáneamente”, muchos jóvenes fueron contratados para hacer las mencionadas preguntas.
Sin embargo, podemos decir que no es culpa del ex Senador. Es culpa nuestra, de los jóvenes, por que no sabemos pedir los espacios de participación con dignidad. ¿Cómo poder romper esa inercia, que muchos tienen, sobre todo los de la “vieja guardia” como los que ahora se dicen demócratas, y hacer que los jóvenes se integren a participar en proyectos que en verdad potencien su habilidades, sus capacidades?. Definitivamente, utilizándolos como actores secundarios en un video, no es la solución.
Las perspectivas que tenemos, aun cuando no son las mejores, podrían tener otra entonación; sin embargo no existe un claro panorama que nos haga a nosotros, los jóvenes, motivarnos a incluirnos en espacios políticos. No existe, por que nosotros no hemos encontrado el canal de comunicación que lleve el mensaje a quien o quienes pueden crear mejores fórmulas de inclusión: los jóvenes ya no estamos para ser actores secundarios; queremos participar, queremos actuar como destacados integrantes de la sociedad.
En el instante mismo que los jóvenes hagamos el cambio de actitud, y entendamos que somos nosotros lo que provocaremos que nos tomen en cuenta, podremos posicionarnos como un grupo reflexivo que aporta soluciones.
Si aspiramos a ser parte fundamental de Oaxaca, es menester estar preparados intelectual, física y emocionalmente; romper de una vez por todas la imagen del joven flojo, despreocupado de la realidad, irresponsable e incapaz que por muchos años nos han caracterizado.
Coincido con quienes buscan el cambio; es importante lograrlo, sin embargo, para concretizarlo, debemos ser nosotros los que motivemos un cambio de actitud, fortalecer nuestra preparación, tener presente, que Oaxaca nos necesita, pero necesita de nosotros nuestras actividades, nuestros pensamientos positivos, pensar en grande, para lograr grandes avances.